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COMO HACER

Cambio de estación: los alimentos adecuados 

El paso del invierno a la primavera trae consigo días más largos, temperaturas más suaves y el despertar de la naturaleza; sin embargo, estos cambios tan esperados y muy agradables pueden conducir a personas particularmente sensibles a algunas dolencias como cansancio, dificultad para concentrarse, cambios de humor, insomnio, inquietud. Este malestar general se define como "síndrome de primavera" o "depresión de primavera": no tiene carácter patológico, dura unas pocas semanas y cada año afecta a unos 2 millones de italianos, en su mayoría mujeres.

Cómo contrarrestar el envejecimiento prematuro con dieta

Tras el invierno, nuestro sistema inmunitario, que se encarga de defender al organismo de ataques nocivos, debe entrar en acción para deshacerse de las toxinas acumuladas debido a un mayor sedentarismo, una dieta generalmente más rica en calorías y grasas, el estrés y la contaminación.

Una nutrición adecuada puede ayudar a reducir los síntomas, especialmente las relacionadas con el cansancio y la dificultad de concentración, pueden ayudarnos a eliminar las toxinas acumuladas y recuperar la energía para recuperar la forma física.

Para combatir el cansancio es fundamental una dieta equilibrada, lo más variada posible, que favorezca la cantidad adecuada no solo de macronutrientes (proteínas, carbohidratos, grasas) sino también de micronutrientes (vitaminas y minerales). Estos últimos, de hecho, realizan muchas funciones antioxidantes, antiinflamatorias, protectoras y reguladoras importantes de los procesos metabólicos que tienen lugar dentro del cuerpo.

Cambio de estación: los alimentos correctos

Cambio de estación: los micronutrientes como aliados preciados

- Vitamina B1: protege el tejido nervioso, actúa sobre el metabolismo de los hidratos de carbono.

- Vitamina B2: protege las mucosas y la piel, facilita la absorción de grasas.

Vitamina B6: actúa sobre el metabolismo de azúcares y grasas, permite un buen aprovechamiento de las proteínas.

Vitamina B12: es fundamental para el buen funcionamiento del sistema nervioso, favorece el metabolismo de proteínas y azúcares.

Ácido fólico: interviene en la síntesis de sustancias esenciales para la vida de las células, modula los cambios de humor.

Vitamina C: protege las membranas celulares y las paredes capilares, favorece la absorción de planchar, modula los cambios de humor.

Hierro: Entra en la composición de los glóbulos rojos, previene la anemia y las caídas de presión, reduce la sensación de fatiga.

, Zinc: actúa como neurotransmisor, modula la transmisión de impulsos; su deficiencia provoca alteraciones del estado de ánimo.

Selenio: importante en la función cerebral, fortalece el sistema de defensa.

¿Cómo podemos contrarrestar eficazmente el síndrome de la primavera?

    • Durante el día consumimos 3 comidas principales y 2 meriendas ligeras, para reducir los síntomas y mantener niveles adecuados de azúcar en la sangre y de "combustible".
    • ¡Siempre desayunamos! Es recomendable consumir alimentos calientes oa temperatura ambiente, evitando los alimentos fríos. Un desayuno adecuado puede incluir, por ejemplo, una bebida caliente (leche, té, tisana), pan o bizcochos con miel o mermelada o ricotta, un jugo de frutas o cítricos, un simple dulce.
    • Las meriendas de media mañana y de la tarde pueden consistir en yogur, fruta, verduras crudas o una pequeña porción de frutos secos.
    • nosotros consumimos 2 raciones de verduras de temporada al día, prefiriendo los crudos para asegurar un buen aporte de sales minerales, vitaminas y antioxidantes.
    • comemos todos los dias 3 frutas de temporada: ¡la fruta de primavera es particularmente rica en sustancias preciosas!
    • Variamos en lo posible la composición del almuerzo y la cena.
    • Si consumimos un primer plato seco, elegimos coberturas simples, a base de verduras y también introducimos los cereales integrales. ¡Luz verde para sopas, cremas, purés de verduras y/o legumbres!
    • Alternamos el consumo de pescado con el de legumbres, aves, carnes y huevos, preparados de forma sencilla, aromatizados con hierbas aromáticas y especias (preciosas fuentes de antioxidantes) complementados siempre con una guarnición vegetal.
    • Usamos cantidades moderadas de grasas para condimentar, preferiblemente crudas en los alimentos, prefiriendo aceite de oliva virgen extra o aceite de girasol o maíz o semilla de uva.
    • Tomamos muchos líquidos todos los días: no solo agua, sino también jugos de frutas y verduras, té verde, infusiones.
    • Abandonamos el sedentarismo insertando, por ejemplo, una caminata rápida durante al menos 30 minutos al día.
    • Por último, no olvidemos que para “recargar” las baterías de nuestro cuerpo debemos garantizarle un número adecuado de horas de descanso nocturno..

 

Para obtener más información:
 
 

Tablas LARN (Niveles de Ingesta de Referencia de Nutrientes y Energía para la población italiana) 2014-SINU (Sociedad Italiana de Nutrición Humana): www.sinu.it

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